Skinner, nos hablan de un ser que es operante y que
sus comportamientos son realizados en función del ambiente. Un ser que tiene
una gran variedad de conductas o comportamientos que se dan de acuerdo a su
ambiente de desarrollo. Es por esto, que cuando el ambiente cambia, el sujeto
experimenta un cambio. El individuo propuesto por Skinner es influenciado por
contingencias propias del ambiente y, según estas, genera una conducta
determinada y propia.
La relación con el tema de la publicidad, el
individuo cambia cuando las condiciones del ambiente cambian, modificando las
variables dependientes e independientes. La publicidad usa entonces, las
variables independientes para influenciar al sujeto, para que compre de
determinado producto. De modo que esta le vende no a un solo consumidor sino a
un grupo de consumidores, es decir a grupo determinado de personas que cumple
unos roles, generando al comprador una necesidad según el contexto del mismo.
La publicidad influye tanto en la sociedad, como en
el individuo y por lo tanto en los gustos o necesidades de los mismos. Y es
entonces cuando el ambiente, en este caso la sociedad, manejado por la
publicidad, influye sobre el ser que esta subordinado al control de este
ambiente social que él ha construido y mantenido a través del tiempo.
El análisis experimental de la conducta realizado
por Skinner deja ver que las conductas del sujeto son respuestas a un sistema
social donde este se desempeña. Donde la conducta es resultado de las
condiciones del estimulo y la respuesta dada. El ser humano es visto de esta
manera ya que cada conducta es la respuesta reforzada de un comportamiento
anterior.
Skinner se refería a la publicidad como un mundo en
el que, el individuo vive subordinado al control de la sociedad, que el mismo y
gente como el, han cimentado y mantenido durante la constante evolución
cultural.
El consumismo se incita principalmente por la
publicidad, que tiene la tarea de convencer
al público de que un gasto es necesario. El consumismo se refiere tanto
a la acumulación, compra o consumo de bienes y servicios que dentro de la
sociedad genera signos de estatus y prestigio desarrollado por la misma
competitividad de adquirir los productos, lo que a su vez crea en la persona
felicidad personal y satisfacción con ella/el mismo, lo que desemboca
finalmente a una presión social.
El consumo de los jóvenes en la actualidad es muy difícil de
clasificar; pero la mayoría de ellos suelen gastar mas de lo que les permite su
economía debido a que no saben destinar parte del dinero
al ahorro; ya que en la sociedad de hoy en día hay muchos atractivos
publicitarios que llevan al consumismo.
Se
tiene que los niños son más consumistas que las niñas, pero ellas gastan la
mitad de sus ingresos en ropa, pues es una forma de expresar la esencia, lo que
es cada una. Para ellas, el atuendo que llevan puesto es muy importante, ya que
en la sociedad misma catalogan a las mujeres por su forma de vestir, dando así
un criterio llegando a la estigmatización, además, se dejan influir más por
cuestiones como la moda, las marcas o la publicidad. Ellos, al contrario
prefieren bienes que les permitan estabilidad, como automóviles, motos,
habitación propia, casa propia, muebles.
La
población que más consume está entre 14 y 24 años de edad. Esa proporción
poblacional es la que por lo general está estudiando o dando sus pasos en el
mercado laboral, ellos prefieren salir y por ende gastan, su dinero o el de sus
padres. Se tiene que los jóvenes que reciben el dinero de sus padres suelen ser
más inconscientes en el consumo. Pero los que lo obtienen a costa de su trabajo
son menos compulsivos, pues están condicionados a utilizarlo porque saben lo
que cuesta conseguirlo y vivir cómodamente.
Los jóvenes se gastan bastante en bebida y
tabaco, donde el porcentaje se ha mantenido. Aunque se han producido notables
cambios: antes estos productos eran de consumo generalizado y ahora se han
orientado. Hoy en día más de la mitad no gasta nada en tabaco y alcohol (aunque
las chicas lo hacen cada vez más); y por otro, existe un 40% de jóvenes que
consume mucho más que antes, casi todo lo que consumían antes el total de los
jóvenes.
Los jóvenes son los que más se entregan al
disfrute del tiempo libre. Se distingue dos tipos de consumo entre la población
de menos edad: el productivo y el contra productivo.
El productivo es el que practica la familia de clase alta o media alta, y consiste en invertir en formación. El contra productivo es el que ejercita el joven de clase baja o media baja y se centra en olvidarse de la semana.
Todo el mundo dice que no le importan las
marcas, pero eso es lo que se vende, lo que está vigente siempre. La marca es
una señal de distinción, llevar un artículo cuya legitimidad es reconocida por
todos, y esto crea en los jóvenes cierto tipo de nivel social en un grupo. La
mayoría de estas marcas tan famosas, fabrican sus productos en fábricas
situadas en países subdesarrollados y con mano de obra muy baja. Incluso llegan
a la explotación infantil pagándoles una miseria. Estos productos salen al
mercado a un precio muy elevado y sus costes son realmente bajos.
Podemos concluir con todo esto que somos
producto de la sumatoria de diversos factores (cultura, sociedad, historia,
narrativas propias) que influyen en nuestra vida y nos la marcan, creando nuestra
verdadera identidad. Aunque seamos una sociedad consumida por el consumismo, de
nosotros mismo podemos equilibrar lo somos: cultural, social, históricamente, y
de nosotros depende como dejemos consumir nuestro ser, por estar “dentro de una
sociedad consumista”.

Más información.
http://www.youtube.com/watch?v=w9ekHRYuM58

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